lo encontré en una hoja arrugada abajo de la cama...
Ella había sido la que comenzara todo, aunque ella lo negara.
Ella cedió, y como una pequeña que se sale con la suya sonrió.
Eso le sería difícil. Había pasado mucho tiempo y todavía pordía leer esas palabras en su mente.
- arrojar a un niño al agua cuando no sabe nadar